domingo, 16 de junio de 2013

EL CUMPLE DE GABY

por ralero

 

Aprovechando este momento de quietud tras el ajetreo de un día literalmente padre, me permito escribir y compartir lo que este día, el 16 de junio, significa para mí…

Yo conocí a Gaby un domingo 16 de diciembre de cuyo año no puedo acordarme (pero que aparentemente fue en el año del Señor de 1990) en el coro de San Juan Bosco, cuando cantábamos en el segundo piso de la parte posterior del templo. Eso quiere decir que entre amistad, distanciamientos, noviazgo, besos, y matrimonio prácticamente más de la mitad de su vida he tenido relación con ella; y de parte de su vida, la mitad la hemos vivido en Santo Matrimonio.

A la fecha el 47.91% de mi vida he tenido contacto con ella, por lo cual estoy sumamente agradecido a Dios, a la vida y a ella. No sé cuánto más pueda aumentar este porcentaje, espero que el Señor me conceda que sea lo más posible para ver la juventud de nuestros hijos, su desarrollo profesional, sus noviazgos, sus bodas, sus hijos, nuestros nietos…

Un día como hoy, 16 de junio, nació mi adorada esposa en esta ciudad, y fue mi vecina (vivía a tres cuadras de mi casa), aunque ninguno de los dos lo sabíamos hasta que nos conocimos, toda su vida hasta que nos casamos.
 
Hoy que miro al pasado no me queda duda que éramos el uno para el otro y que hemos llegado a estar juntos por la voluntad de Dios, a pesar de mí mismo.
 
Por eso su cumple es como mi cumple, porque cuando ella nació, empezó a cambiar mi vida aunque yo no lo supiera. Y aunque no soy bueno para eso, me gusta festejarlo y me gusta que a ella le guste festejarlo y más me gusta que ella lo festeje .
 
Por lo pronto Dios nos ha permitido vivir este cumpleaños, que irremediablemente ha cumplido, celebrándolo juntos. Si la buscaban para felicitarla y no contestaba, no crean que era por falta de educación es que, simplemente, estábamos festejando.

Gaby:

¡Feliz cumpleaños…!!!
¡Dios te bendiga…!!!
¡Feliz Año Nuevo tuyo…!!!
¡Te amo…!!!

domingo, 9 de junio de 2013

DIOS TE BENDIGA

por ralero

 

Ignoro si es pecado, pero no he podido resistirme a la tentación de escribir a este respecto. Es una idea que corroe mi mente y que no me deja tranquilo toda vez que leo en el fb o escucho a alguien decir la “nueva” frase “Dios te bendice”, que ha ido sustituyendo a la tradicional que intitula el presente.

Bendición proviene del latín benedictio que en su origen describe la acción de decir o desear el bien, es decir, es la expresión de un deseo benigno que se dirige a una persona o grupo de ellas.

Según el diccionario de la Real Academia Española Bendición es el efecto de bendecir benedicere, acción que define como:

1. tr.  Alabar, engrandecer, ensalzar.

2. tr. Dicho de la Providencia: Colmar de bienes a alguien, hacerlo prosperar.

3. tr. Invocar en favor de alguien o de algo la bendición divina.

4. tr. Consagrar al culto divino algo, mediante determinada ceremonia.

5. tr. Dicho de un obispo o de un presbítero: Hacer la señal de la cruz sobre alguien o sobre algo

 
Ya en muchas ocasiones y cada vez por más personas veo que escriben (o dicen) “Dios te bendice” como despedida en lugar de “Dios te bendiga”, lo cual no tiene nada de malo, puesto que aunque el interlocutor ignora si Dios realiza tal bendición el concepto que tenemos de El nos lleva a concluir que el Creador es un derrochador nato (bueno, es un decir) de bendiciones. Y no estamos lejos de la verdad.

 
Desde mi punto de vista hay cuatro “pasos” que podrían describir el Amor:

1.  Dios es Amor.
2.  El fruto del Amor es la Creación
3.  El Creador ama a su obra
4.  Dios es responsable de lo que ama (su creación)
5.  Dios cuida de su obra

 
De esta manera, Dios es tanto amor que surge en él la “necesidad” de crear, al ver su obra Dios la ama en cuanto a que es un fruto emanado de su amor, al momento de amar su obra surge en Él el “sentimiento” de responsabilidad por la existencia y permanencia de su obra.

En consecuencia a esa responsabilidad Dios procura a su obra toda suerte de acciones necesarias para que ella se sienta amada, estas acciones van desde bendiciones, hasta correcciones. La piedra necesita de cinceladas para descubrir en ella la estatua que esconde.

Con esto quiero decir que al usar “Dios te bendice” o “Dios te bendiga”, de cualquier manera Dios bendice y/o corrige a sus creaturas, estemos o no conscientes de ello ya sea que seamos quien dice tales palabras o quien las recibe.

Creo que la diferencia estriba en el objetivo que queremos alcanzar al decir alguna de las frases.

Para mí, “Dios te bendice” es una frase informativa, son palabras que dicen que en esos momentos Dios me está bendiciendo algo que, me lo digan o no, probablemente esté sucediendo. Si el objetivo de la persona que las expresa es hacer consciente a su interlocutor que es sujeto de bendiciones por parte de Dios, es la frase correcta.

Por otro lado, cuando yo digo “Dios te bendiga” lo que quiero decir es que mi deseo para ti es que tú seas sujeto de las bendiciones de Dios a pesar de que, aunque lo desee o no, tú eres sujeto de sus bendiciones. Aquí lo que hago es expresar mi deseo, despertado por el amor que siento por ti, de que Dios te bendiga. Es decir, estoy comunicando mis buenos deseos a tu persona que alcanzan su máximo nivel al desearte bendiciones por parte de Dios.

Es como el saludo tradicional de la mañana, que por tanta repetición ha caído en costumbre, y en el cual decimos “Buenos días”. Este saludo quiere decir: “Que tengas buenos días”. No decimos “Ya es de día” que sería una frase informativa de lo que sucede, queramos o no, o veamos o no el sol.

Decimos “Buen día” ó “Buenos días” como la expresión del deseo de que nuestro interlocutor tenga un buen día; esto sabiendo que, al igual que con la bendición de Dios, no garantiza que tengas un buen día pues esto dependerá de tu actitud frente al desarrollo del día o frente a las bendiciones que Dios te prodigue.

A veces en lugar de expresar un “Dios te bendiga” digo “Dios te siga bendiciendo”, pero sigue siendo mi deseo de que Dios derrame sus bendiciones sobre tu persona.

Concluyendo: se consciente de que Dios te bendice porque eres sujeto de su amor, y quiero que sepas que mi deseo es que lo sigas siendo.

Así que, gracias por dedicar tu tiempo para leer ésta publicación (y otras), que tengas un buen día y que…

¡Dios te bendiga…!!!

domingo, 2 de junio de 2013

UN ANIMAL DE COSTUMBRES

por ralero

 

Soy casi un animal perfecto de costumbres.
 
A mi adorada esposa no le es de su total gusto. No puede concebir que alguien haga las mismas cosas cada día, cada semana…
 
Levantarme a las seis de lunes a viernes y a las 7 el sábado; rasurarme domingo, martes y jueves, desayuno un emparedado con jugo de lunes a sábado; martes y jueves uso botas y cinto negro, los demás días zapatos y cinto cafés; mezclilla y camisa de lunes a viernes, mezclilla y camisa tipo polo color café los sábados y mezclilla con camiseta de Serrat ó Sabina los domingos…
 
Taza de café a las 11:00 y a las 23:00 horas de lunes a viernes, taza de avena de lunes a viernes a las 19:00 y recién al levantarme sábado y domingo; comer con tres tortillas y agua de sabor y cenar con cuatro tortillas y refresco de cola; leer en el baño, escribir en la cama; facebook a diario, blog sábado o domingo y alguna cheve el fin de semana.
 
Tal vez se deba esto al Principito. En su encuentro con el zorro, éste le reclama que no llegue en cualquier momento, es mejor acordar un día o una hora pues así él estará esperando a que llegue ese momento, y estará a la expectativa y preparando su corazón para el encuentro. Describía así la importancia de los ritos.
 
Quizá sea yo tan previsor que tengo programada cada acción de la semana para optimizar el tiempo y llevar a cabo otras actividades de mayor importancia (como ésta).
 
O probablemente soy demasiado flojo y he establecido una rutina para pensar menos, tomar pocas decisiones y no batallar con estos aspectos de poca importancia en la vida cotidiana.
 
Lo escrito: Soy casi un animal perfecto de costumbres…
 
O tal vez, como casi de costumbre, soy un perfecto animal (aunque, en realidad, nadie es perfecto…).

lunes, 20 de mayo de 2013

CANTANDO CON PATRICIA SOSA

por ralero
 
 
Era viernes por la noche, veníamos del concierto de Sabina en la Arena y, por el tránsito tan apretado de esa noche, tuvimos que entrar por la calle Junco de la Vega hacia el norte desde la Ave. Alfonso Reyes.
 
Había muchos autos estacionados en ambas aceras de la calle e íbamos casi a vuelta de rueda, llegamos hasta la calle Hamburgo y la cantidad de gente era increíble, la calle estaba repleta de banqueta a banqueta, la fila en la entrada del Instituto Excélsior era interminable, la razón: Patricia Sosa se presentaba en concierto en el auditorio del colegio.
 
Así que nos fuimos a estacionar a casa de mi madre, quien vive a dos cuadras de la escuela y, corriendo, nos dirigimos a la función. Ya casi no había fila por lo que no batallamos en entrar, sin embargo, en el interior del auditorio todos estaban de pie, Patricia ya estaba cantando y yo me detuve en medio del pasillo para escucharla, olvidándome por un momento de mi asiento.
 
“No me importa si me equivoqué pero yo no te buscaba...” empezó a cantar la Patri, y permanecí de pie al centro del pasillo y empecé a cantar en voz baja con ella; “Déjame esperarte, déjame soñarte...” luego seguí cantando en segunda voz acompañándola, pero ya a todo pulmón...
 
Entonces, Patricia, volteó a verme y me hizo una seña para que me acercara, caminé hacia el escenario cantando todavía en segunda voz y llegué a la orilla; personal de seguridad me ayudó a subir una vez que Patricia, asintiendo con la cabeza y haciendo un ademán con la mano de que me dejaran pasar...
 
“No pude controlar al corazón, aunque creo que no quise hacerlo...” seguimos cantando a dúo, Patricia y yo, a voces y yo me sentía como en el cielo...
 
Entonces, desperté, con una sonrisa en mi rostro, con una paz indescriptible, con el mejor sabor de boca en mucho tiempo. Todavía en estos momentos que redacto esto, siento emoción. Es de sobra decir que todo ese día estuve cantando y tarareando la canción.
 
Es uno de los mejores sueños que he tenido en mi vida.
 
“Cuando el tiempo se detenga
se que allí me encontrarás,
sólo para amarte hasta el final”
 
Ustedes que la tienen ahí, disfrútenla...
Con la mejor envidia del mundo les mando un saludo y les deseo el mejor concierto que puedan tener...
 
Cuando estén allí y si logran hablar con ella, díganle que hay un regio que sueña con ella.
 
Monterrey, México, a los 3 días del mes de abril de 2008
 

sábado, 11 de mayo de 2013

EL ENCUENTRO

por ralero

 
Cuentan las crónicas antiguas que existió una ciudad en las montañas ubicada al norte de la región. Era la época de las ciudades-estado en que cada feudo bajo el dominio de un Conde y su familia eran apoyados por sus vasallos creando un fuerte lazo en donde la ciudad se fortalecía y crecía tanto económica como social y culturalmente.
La ciudad era una de las más desarrolladas en la comarca, salvo por la ciudad central situada al sur, en el altiplano, y que era la residencia del rey.

Por aquellos tiempos el rey, buscando consolidar una confederación con todas las ciudades-estado convocó un torneo al cual cada feudo enviaría a su campeón.

El Conde de la ciudad de las montañas tenía tres hijos de los que dos de ellos eran los más diestros en el arte de la batalla. El Conde, para decidir a quién enviaría a la gran justa citó a dos de sus hijos para que, enfrentándose entre ellos, enviar a la ciudad central al vencedor representando a la ciudad.

Los hermanos se prepararon a conciencia y se enfrentaron el día indicado. Ese día los cielos, que durante la mayoría de la temporada habían sido parcos con la lluvia, dejaron caer sobre la ciudad sus torrentes como queriendo dar a la contienda una complejidad mayor. Los amigos y vasallos de cada hermano, tomando pendones con los colores del escudo de cada hermano apoyaron a su favorito y llenaron a tope la explanada de la ciudad.

Durante el desarrollo de la contienda no se veía cuál de los hermanos sucumbiría ante el otro, pero en un momento en que luchaban cuerpo a cuerpo el hermano menor, que llevaba la ventaja, resbaló al moverse para contener una embestida de su hermano. ¿Sería la lluvia, sería el afán de no caer?

El error, si pudiera decirse así, fue fatal. El mayor sometió a su hermano menor al colocar su espada sobre su cuello. Acto seguido, el hermano mayor enfundó su espada y levantó sus brazos cerrando los puños en señal de victoria. Los correligionarios del hermano mayor se pusieron de pie y hasta brincaron de gusto gritando de alegría; los seguidores del hermano menor, tristes, aplaudieron y dieron gritos de ánimo a su líder.

De pronto, el hermano menor se irguió del suelo con una actitud desafiante, como negándose a aceptar la derrota… Todos los presentes guardaron silencio y miraron absortos la escena de los hermanos…

Entonces, el hermano menor tomó su espada y su escudo y se los ofreció a su hermano mayor como símbolo de que contaba con su apoyo y sus armas para representar a la ciudad que los vio nacer y proclamarse campeón ante todas las ciudades confederadas.

Los hermanos se fundieron en un abrazo y todos los seguidores rompieron en vítores y vivas porque tenían ya un ganador que los representara y que, deseaban de todo corazón, fuera el campeón de la confederación.
 
 
¡ÁNIMO, TIGRES...!
¡VAMOS RAYADOS...!!!

 

 

 

viernes, 10 de mayo de 2013

EL DIA DE LAS MADRES

por ralero

Diez de mayo. Día de las madres.

Yo no soy muy fan de las fechas. Toda la cuestión del día del amor y la amistad, día del niño, de la madre, del padre, etc. no me convencen mucho por todo el interés económico que esconden.

Sin buscar caer en el alboroto de una celebración tradicional cuestionada por el trasfondo mercantilista que pudiera tener, no puedo pasar desapercibida la fecha y pensar en mi madre y en la madre de mis hijos.

La fecha me remonta a 25 o 30 años atrás a la manera en que vivimos esta fecha mi madre y yo varias ocasiones. Lo trágico del caso es que mi madre se pasaba trabajando el Día de las Madres. En varios años mamá, quien en ese entonces trabajaba vendiendo Avon o como cobradora, el 10 de mayo se la pasaba trabajando en la Florería Hortensia tomando pedidos de clientes que solicitaban arreglos para sus mamás para que fueran enviados a lo largo y ancho de la ciudad.

Mientras mamá se la pasaba trabajando, yo me trasnochaba dando serenatas a diestra y siniestra por casi todas las calles de la colonia. En aquellas noches no era tan consciente (o no quería serlo), pero hoy me vuelve a aflorar un sentimiento entremezclado de tristeza y desamparo al recordar cuando llevábamos las serenatas a las distintas casas de la raza de la colonia y ver salir o asomarse en cada una de ellas a la mamá correspondiente. Creo que fueron pocos diez de mayo de aquellos años en los que la casa de mi madre nos recibió para cantar.

Claro que en la mayoría de las veces acudimos a darle serenata a mamá a la florería. Recuerdo como si fuera ayer la escena: de pie frente a la fachada pintada de rojo con vivos amarillos del establecimiento con un gran ventanal que daba hacia la calle, en el cual se exhibían los arreglos.

Por unos minutos, pienso yo, lográbamos un breve descanso en la ardua y larga noche de mi madre, en el que dejaba de ser una empleada para ser la mamá festejada, ante la mirada entretejida de ternura y envidia de sus compañeras o de la encargada de la florería.

Al terminar de cantar, caminábamos tres casas al oriente y nos apostábamos frente a casa de Abuelita, madre de mi madre, para cantarle también sus mañanitas, serenata en la cual nos acompañaba mamá para homenajear a la autora de sus días.

Quizá por eso ya no le llevo serenatas ni flores el Día de las Madres, ya tuvimos suficiente de eso (eso espero) ahora me concreto solo a llamarle por teléfono en la mañana y, por la tarde o noche, darle su abrazo y beso en vivo y a todo calor.

A través de los años las cosas han cambiado. La colonia se ha vaciado de la raza y se ha llenado de estudiantes, son otros quienes llevan las serenatas, y son otras madres (nuestras esposas) a quienes saludamos al iniciar este día… La única que no cambia es mi madre, sigue dando su vida y su tiempo a sus hijos y a los hijos de sus hijos.

Como lo he dicho antes “Madre solo hay uno pero la mía vale por tres: mi madre, mi padre y mi amiga…”

 

Mamá: ¡Feliz día…!!!